CC BY-NC-ND 4.0 · Rev Argent Radiol 2019; 83(01): 042-043
DOI: 10.1055/s-0038-1673697
Radiological Sign | Signo Radiológico
Sociedad Argentina de Radiología. Publicado por Thieme Revinter Publicações Ltda Rio de Janeiro, Brazil

Signo de la nariz del oso hormiguero

Anteater's Nose Sign
Flavia Barrera
1  Servicio de Diagnóstico por Imágenes, Imágenes MDQ, Mar del Plata, Buenos Aires, Argentina
,
Roxana Rosado
1  Servicio de Diagnóstico por Imágenes, Imágenes MDQ, Mar del Plata, Buenos Aires, Argentina
,
Claudio Milicchio
1  Servicio de Diagnóstico por Imágenes, Imágenes MDQ, Mar del Plata, Buenos Aires, Argentina
› Author Affiliations
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Publication History

27 April 2018

15 August 2018

Publication Date:
22 February 2019 (online)

  

El signo de la nariz del oso hormiguero tiene lugar en la radiografía (Rx) lateral de pie cuando existe una barra tarsal calcáneo-escafoidea. En esos casos, el proceso anterior del calcáneo se encuentra elongado hacia el margen lateral del escafoides tarsiano ([Fig. 1]), asemejándose a la nariz de un oso hormiguero.[1] El signo fue descrito por primera vez por Oestreich y col., en 1987.[1]

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Fig. 1 Radiografía perfil de tobillo. Barra ósea tarsal calcáneo-escafoidea. Signo de la nariz del oso hormiguero (flecha).

La barra tarsal calcáneo-escafoidea se debe a una alteración en la diferenciación y segmentación del mesénquima primitivo,[2] dando como resultado una fusión ósea, cartilaginosa o fibrosa anormal entre los huesos del tarso. Dentro de las barras tarsales es la coalición más común, presentándose en aproximadamente el 53% de los casos.[3] La presentación clínica es muy amplia, siendo sintomático solo el 25% de los casos, la mayoría entre los 8 y 12 años de edad, cuando se osifica la barra cartilaginosa calcáneo-escafoidea.[3] El paciente puede presentar desde dolor de pies hasta deformidad progresiva en valgo con aplanamiento del arco longitudinal, asociado o no a limitación o ausencia del movimiento subtalar, síndrome del túnel tarsiano y espasmo del tendón peroneo.[4]

Los pacientes con deformidad progresiva son los más expuestos a desarrollar artrosis tardía, ya que modifican la marcha aumentando el estrés en las articulaciones afectadas y vecinas. Los estudios por imágenes revisten gran importancia en el diagnóstico y caracterización de las barras tarsales.

La articulación anormal entre los huesos calcáneo y escafoides puede observarse en las radiografías laterales del pie en bipedestación, siendo aún más evidente en proyecciones oblicuas internas a 45°.[5]

La tomografía computada (TC), es el estudio de elección para confirmar el diagnóstico. Resultan de gran utilidad las reconstrucciones multiplanares, fundamentalmente en los planos coronal y sagital[3] [4] [5] ([Fig. 2]). La resonancia magnética cobra importancia en la identificación de posibles coaliciones fibrosas. Otros hallazgos que pueden reconocerse son la presencia de edema óseo y cambios degenerativos de las articulaciones adyacentes[3] [5] ([Fig. 3]).

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Fig. 2 Tomografía computada con reconstrucción 3D (A) y reconstrucción multiplanar (MPR) en plano sagital de tobillo (B). Barra ósea tarsal calcáneo-escafoidea (flechas).
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Fig. 3 Resonancia magnética de tobillo en plano axial STIR (A) y en plano sagital potenciada en T1 (B). Barra ósea tarsal calcáneo-escafoidea.

Dentro de los falsos positivos descritos existen condiciones adquiridas que pueden simular coaliciones congénitas, como es el caso de enfermedades malignas, inflamaciones, fracturas intraarticulares y osteonecrosis.[3] Los pacientes que presentan síntomas son los que requieren tratamiento. En primera instancia se realiza manejo conservador, con plantillas, a fin de mejorar la alineación y disminuir el dolor.[5]

El manejo quirúrgico debe considerarse en todos los pacientes con dolor persistente o recurrente tras el tratamiento conservador.[5]

Financiación

Imágenes MDQ.